No Me Olvides

Compartir en...

Me gustan los relatos de fé porque me animan a recordar que en algunas experiencias de nuestra vida podemos encontrar la ayuda para los desafios que nos hacen vulnerables al desánimo y la desesperanza.

Hay muchas personas comunes y corrientes que estan justo ahí a tu lado y que te llevan a una reflexión cuando cuentan alguna experiencia vivida. Me siento agradecida cuando lo hacen.

Una joven madre contó hace poco la experiencia de un momento en su vida. Una historia que he atesorado para compartirla aquí en mi blog.

En esa ocasión ella dijo: “Hace un tiempo cuando estaba pasando por mi divorcio éste se convirtió en una experiencia traumática y en momentos hasta aterradora. Me sentía sola, estaba triste, preocupada y realmente estaba sufriendo.

Recuerdo que una noche estaba sentada en mi cama, en mi cuarto oscuro y no podía ver una salida a toda esa situación. Entoncés sentada ahí sollozando pensé en pedirle a Dios que me ayudara. Le dije que no podía más y que me ayudara a salir de esa situación.

Me quedé un rato con los ojos cerrados, al abrirlos levanté mi cabeza y ví una luz tenue. Era la luz que provenía del cuarto dónde estaban durmiendo mis hijos. Esa luz fue una respuesta para mi y me ayudó a pensar en ellos, en cuanto los amaba y en nuestro futuro juntos. Pude sentir que Dios me había contestado, supe que estaba conmigo, que no me había abandonado y que todo iba a estar bien.

Aunque en estos tiempos creer en Dios, es para muchos una tontera, para otros,  la fe en ese Dios, les inspira, fortalece, dá luz y un sentido a su vida.

Esa historia me recordó esta parte de un hermoso mensaje  dirigido a las mujeres.

“Hace un tiempo caminaba por un hermoso jardin con mi esposa y mi hija; me maravillaba ante la gloria y la belleza de la creación de Dios, y entoncés noté que había entre todas las gloriosas flores una florecita diminuta. Sabía el nombre de esa flor porque desde que era niño he tenido una tierna conexión con ella. La flor se llama “no me olvides“.

No estoy exactamente seguro por qué esta minúscula flor ha significado tanto para mí a lo largo de los años. No llama la atención de inmediato, es fácil no verla entre las flores más grandes y más vibrantes; aun así, es igual de hermosa, con un color intenso que se compara al del cielo más azul y quizás ésa sea una razón por la que me gusta tanto. Su nombre contiene un ruego persistente.

Según una leyenda alemana, cuando Dios había terminado de nombrar a todas las plantas, una se quedó sin nombre. Una vocecita dijo: “No me olvides, ¡oh señor!” Y Dios dijo que ése sería su nombre […]

En mi niñez, cuando miraba a las diminutas no me olvides, a veces me sentía un poco como esa flor; pequeño e insignifante. Me preguntaba si mi familia o mi Padre Celestial me olvidarían. Años más tarde, recuerdo a ese muchacho con ternura y compasión. Ahora lo sé, nunca quedé en el olvido.

Ustedes, no han sido olvidadas. dondequiera que estén, sea cual sea su situación, ustedes no han sido olvidadas. No importa cúan oscuros parezcan sus dias, no importa cúan insignificantes se sientan, no importa cúan relegadas crean que estén, su Padre Celestial no las ha olvidado. De hecho, El las ama con un amor infinito. Sólo piensen en esto: ¡El ser más majestuoso, poderoso y glorioso del universo las conoce y las recuerda! El rey del espacio infinito y del tiempo eterno las ama! El te ama porque eres Su hija. El te ama aunque a veces te sientas sola o cometas errores. Si solo permites que su amor divino entre en tu vida, puede curar cualquier herida, sanar cualquier dolor y aliviar cualquier pena.

Hay algo inspirador y sublime en la pequeña flor nomeolvides. Espero que sea un símbolo de las pequeñas cosas que dan gozo y dulzura a su vida […]” (Dieter Uchtdorf)

Recordé esa historia porque a mis amigas y a mi nos ha ayudado a recordar que por muy insignificantes que nos sintamos o nos hagan sentir, nunca seremos olvidadas por un Dios que nos ama. Algunas veces tenemos que pasar por experiencias muy tristes para recurrir a El y decirle como la diminuta florecita… “No me olvides, oh señor”.

¡Que tengan un lindo dia ! 🙂

Post relacionados:

Deja un comentario

Tu email no será publicado. Requerido *