MADRES QUE BORRAN PARTE DE SU PASADO

faceAl leer el libro El Jardin Olvidado de Kate Morton, quedé  preguntandome, por qué, algunas madres tratan de borrar de su memoria, una breve  historia que vivierón y, ocultan a sus hijos el vínculo con el  pasado que les pertenece…

Las carencias de la infancia fueron quedando en su memoria, sólo sabía que su padre había muerto, que tenía hermanos y una madre que lo amaba. Cuando tuvo la edad para estudiar, fue a la escuela con los chicos del lugar y todos lo llamaban por su nombre.

El niño creció y se convirtió en un joven sintiendo muy dentro de si, la carencia de afecto y educación por parte de un padre.

A sus dieciocho años estaba haciendo una investigación familiar y se dió cuenta que su primer nombre era diferente y totalmente desconocido. Fue en busca de  su madre y, ella admitió que en realidad ese nombre que había descubierto; era su verdadero nombre.

Fue el momento en que su madre por primera vez, se atrevió a sacar a luz su verdad y la de ellos. Le dijo que habia ocultado cual era su verdadero nombre, porque era muy doloroso para ella pronunciarlo; que el tenia el nombre de su padre, quien los abandonó a ella y a sus hermanos, a pocos meses de su nacimiento y antes que naciera su hermano menor. El dolor y la decepción, la llevó a olvidar su pasado quemó todas las evidencias de un padre vivo y siendo una mujer muy joven, decidió asumir totalmente el rol de madre y padre a la vez, ocultando su pasado.

Esta es una historia, de las tantas que se dan en la vida de muchas personas; los desengaños, los traumas vividos por mujeres convertidas en madres y que tratan de olvidar su pasado. Las grandes decepciones que más tarde le quitan parte de su vida a sus hijos, le quitan un pasado que les corresponde por derecho.

Creo que es un tema triste, para ambas partes cuando esto sucede…

Recuerdo también la historia de una niña de 6 años; su madre le habia enseñado a poner sus vestidos en los pequeños y elegantes colgadores de madera;  le gustaba hacerlo y ver la letra de su mamá en ellos. Poco tiempo después de empezar la escuela aprendió a juntar las letras y, aprendió a escribir su nombre.

Una tarde se le ocurrió mirar  y leer lo que estaba escrito en un colgador; siempre habia sabido que ese colgador era de ella y fue en busca de su madre. Cuando la encontró  la pequeña niña dijo: -¿Mami, si éste colgador es mio por qué tiene otro apellido?… – su madre sin saber que decir, respondió: – ¡Ese nombre es de otra niña!-. – pero, mira!  le dijo su hija, mostrando el colgador, – ¡Solo cambia éste apellido!-… – ya, ya!  dijo la madre, -“anda a colgar tus vestidos”- y siguió con sus quehaceres.

La niña más tarde supo que su padre a quien conoció toda su vida, no era su verdadero padre y, muchas historias fueron inventadas para ocultar al verdadero. A pesar de todos los esfuerzos de la niña por saber esa parte perdida de su vida,  su madre nunca le reveló de donde procedia por parte paterna.

Personalmente, creo que no es justo privar de su historia a los hijos; creo que por muy triste y crítica que haya sido esa breve historia en la vida de las madre, no tienen derecho a quitar la conexión con la historia y el pasado que les corresponde saber a cada uno por derecho. 😉

Que tengan un lindo dia!

Marisol

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