Las Vacunas, Nuestra Protección Contra Enfermedades Contagiosas

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Según la organización Mundial de la Salud (OMS), las vacunas cada año previenen 6 millones de muertes alrededor del mundo…

Desde mi niñez las vacunas han sido un tema importante en mi vida. En aquellos dias, no habían excusas que me salvaran de recibir las vacunas que me correspondian a medida que iba creciendo; tampoco me salvaba de aquellas que nos ponian las enfermeras que aparecian de repente en la escuela para vacunarnos. Ni los hombres, mis compañeros de clase se salvaban, por más que corrieran por encima de las mesas, gritando y sudando de miedo por una simple inyección. 😀

¡Asi es! Yo provengo de un país donde las vacunas son una prioridad desde que un bebé nace, o cuando el brote de una enfermedad contagiosa aparece. Por lo tanto, aprendí que las vacunas salvan vidas, y que es una responsabilidad de los padres tener hijos protegidos de esas enfermedades. Somos responsables de que ellos reciban sus dosis de vacunas, aunque les duela a ellos y a nosotros desde que nacen.

¿Por qué es importante que los niños sean vacunados? Porque las vacunas ayudan a fortalecer su sistema inmunologico mientras van creciendo. Las vacunas previenen enfermedades contagiosas como la Polio, Difteria, Viruela, Rubeola, Sarampión, enfermedades conocidas por ser altamente peligrosas.

En Estados Unidos, el tema sobre las vacunas ha vuelto a ser un tema de debate a raíz de un brote de sarampión que sigue propagandose. A pesar de que el sarampión fue declarada erradicada del país en el año 2000, los Centros de Control y Prevencion de Enfermedades (CDC) declararon que en el año 2014 fueron diagnosticados 644 casos en 27 estados.

Cifras preocupantes, si se toma en cuenta que muchos padres por creencias o filosofias personales y además amparados por la ley en sus estados, no están de acuerdo ni dispuestos a vacunar a sus hijos. Hoy, los niños de esos padres son los más propensos al contagio y un móvil de propagación de la enfermedad hacia otros no vacunados.

“El sarampión sigue propagándose, porque las personas con el virus siguen visitando sitios públicos, y muchos no están vacunados contra esta infección virica altamente contagiosa, que se manifiesta con fiebre durante un par de dias seguida de tos, rinitis, conjuntivitis, erupciones cutaneas o manchas rojas en la piel. Una persona infectada con sarampión, puede transmitir el virus a otra persona entre tres y cinco dias antes de las erupciones, y hasta 5 dias después de desaparecer ese síntoma. El sarampión puede causar neumonía, daño cerebral de por vida, sordera y muerte”.

Las enfermedades infecciosas, son poco comunes cuando la gente se vacuna. Si hay unos pocos casos de enfermedades hoy y no tenemos la preocupación por las vacunas, más gente se verá infectada y propagará la enfermedad a otros. Las enfermedades casi erradicadas volverían y muy pronto tendríamos una epidemia de las enfermedades que se tenían bajo control; más niños podrían enfermarse y más podrían morir, incluyendo a los más vulnerables, los bebés más pequeños y los niños que tienen reacciones alérgicas u otras reacciones adversas a las vacunas.

Mientras el debate, contínua entre los padres que están a favor y en contra de vacunar a sus niños, el sarampión sigue su curso ante la preocupación de los profesionales de la salud, los dístritos escolares y los padres.

Marisol

photo credit: https://www.flickr.com/photos/carlosreusser/5967597824/

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2 Respuestas a Las Vacunas, Nuestra Protección Contra Enfermedades Contagiosas

  1. Mucha gente está en contra de las vacunas porque temen las futuras secuelas que les dejarán a sus hijos. Incluso hay quien relaciona algunos retrasos en el desarrollo y el autismo con una serie de vacunas que se dieron a los niños en una época determinada.

    Por mucho miedo que se tenga, nadie puede dudar de los beneficios para la mayoría de la población a medio y largo plazo. No entiendo cómo hay madres y padres que se niegan a que les pongan las vacunas a sus hijos. Dicen que, si se ponen enfermos, ya se preocuparán cuando eso ocurra. Una postura irresponsable y totalmente insolidaria puesto que sus propios hijos pueden transmitir enfermedades a los de otras familia.

    Un saludo

  2. Hola Luis:
    Es muy cierto lo que dices… Yo creo que más allá de nuestras creencias y miedos, como padres debemos buscar la información correcta con respecto a las vacunas, para así proteger la preciada y vulnerable salud de nuestros niños y la de los demás. ¡Gracias por tu comentario y por visitar mi blog! Un abrazo.

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