GUARDA DE MI HERMANO

Family Un lunes, temprano por la mañana hice una llamada desde mi trabajo a mi casa, para preguntar si mi hijo que se sentia un poco enfermo, se había ido y si alguien lo habia encaminado a la escuela.

Una de mis hijas quién contestó la llamada dijo:

-Sí mami, ya se fue-

-¿Y quien lo llevó? – le pregunté

– ¡Nadie- se fue caminando solo, siempre lo hace!-

-¿Queee? dije sorprendida… ¿Cómo que siempre lo hace? … y, corté la llamada.

En ese momento me sentí muy decepcionada y preocupada, porque me pareció que las cosas no estaban bien entendidas en mi casa, y que la protección, la consideración y cuidado que nos debiamos unos a otros, era un tema que estaba siendo olvidado y no valorado en mi familia.

Pensando en esto, recordé el título de un mensaje que habia leido hacía mucho tiempo, el cual decía…-“¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?”- Título alusivo a la respuesta que dió Cain a Dios cuando le preguntó donde estaba su hermano Abel, a quien le habia quitado la vida. (Historia de la biblia)  😉

Muchas veces pensamos que cada uno tiene su vida, y que cada cual puede hacer lo que le plazca y corresponde para su bienestar personal y nada más… ¿Acaso debo yo preocuparme por mi hermano, mi madre, mi padre, mis hijos, amigos, familiares? ¿Acaso, debo yo cuidar de ellos?

Son preguntas que creo casi nadie se plantea. Nos gusta que nos cuiden, que se preocupen de nosotros, que nos amen. Cúan felices nos sentimos cuando alguien hace algo por nosotros, pero … ¿Qué hago yo por ellos? ¿Estoy atento a sus necesidades? ¿Estoy dispuesto a dar más de mi por ellos?

Fueron puntos importantes que abordamos como familia esa noche, y que al conversarlas pudimos darnos cuenta en que debiamos mejorar y que se esperaba de cada uno de nosotros.

Me acordé de esta experiencia en particular, haciendo una reflexión sobre la historia de un joven de mi ciudad que se juntó con algunos amigos la noche del viernes con los cuales se fueron a una fiesta  en la  casa de unos amigos y a horas del nuevo amanecer; su cuerpo fue encontrado en el camino.

La investigación de lo que le pasó a este joven no está avanzando, porque nadie a dicho nada y los padres de la casa donde fue la fiesta, han guardado silencio absoluto junto a sus hijos y amigos del chico.

Puedo ver, la angustia del padre, por tener alguna información o porque alguno de los amigos que estuvieron esa noche con su hijo, vaya a su casa para hablarle.

Es un tema triste, pienso que esos padres que guardan silencio acogiendose a ese derecho por ley, dejan en evidencia la pobre calidad de enseñanza que le están dando a sus hijos sobre el comportamiento en la sociedad y quienes le rodean.

Me pregunto ¿Cómo puede un padre aconsejar a sus hijos a no hablar para dar algunas pistas para ayudar a encontrar a quien le arrebató la vida a su amigo? ¿Cómo pueden hacer eso, conociendo la angustia y el dolor de una familia completa, por saber que pasó en las últimas horas de vida de su querido Nathan?

Pienso, que como padres muchas veces se nos olvida recordar lo importante que es la responsabilidad de preocuparnos los unos por los otros, de la responsabilidad moral que tenemos de ser el guarda de quienes comparten con nosotros y son parte nuestra vida.

La protección y cuidado entre unos y otros es algo que a todos nos incumbe; todos somos responsables de cuidarnos. No se trata de meternos en los asuntos intimos y personales de cada cual, sino más bien de estar siempre atentos y prestos para ayudar a otros.

Ojalá, en nuestra vida diaria, recordemos que en alguna medida, todos somos el guarda de nuestro hermano, familiares, amigos, padres, hijos, y quien quiera que nos rodee. Pienso que si lo hicieramos hariamos este mundo un poco mejor.;)

Que tengan un lindo dia!

Marisol

Imagen: sxc

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