EL PINO PARA EL ARBOL DE NAVIDAD

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snow 020Cuando era una niña junto a mis hermanos, cada diciembre esperabamos ir en busca del pinito para nuestro arbol de navidad.

– Anda a ponerte zapatos solsito! – decia mi mama-.

vamos a buscar el pino para el arbolito de pascua!!.

Yo corría muy contenta  en aquellos hermosos y calurosos diciembres, llamando a mis hermanos y armandos entre todos un gran barullo buscando los dichosos zapatos.

Me sentia muy contenta, aunque sabía que tendríamos que caminar mucho para traer el pinito.

Mi madre tenía una amiga anciana, cuya casa la rodeaban grandes arboles de pino. Ah!…. como recuerdo cuando caminabamos por la larga calle de tierra, jugueteando y mirando el verdor de los cerros cercanos, y como recuerdo el leve olor a aromo que la brisa de verano traia a mi pequeña nariz.

Mientras mi madre saludaba a la gente que conocía, y de vez en cuando se detenía a charlar con alguien conocido, yo me entretenía mirando las mariposas que revoloteaban cerca del pasto verde que salia como maleza a la orilla del camino.

No recuerdo como cortabamos el arbolito, ni como lo llevabamos a casa; pero si recuerdo que cuando llegabamos, entre todos buscabamos un tarro de pintura vacio, buscabamos tierra, piedras.

Entonces plantabamos  el arbolito y lo regabamos muy felices, para despues decorarlo con las cosas lindas que mi madre guardaba año tras año.

Forrabamos el tarro con papel de regalo navideño, y mi madre sacaba esas cajas que  yo disfrutaba tanto cuando se abrian, porque  era la encargada oficial de buscar y revisar con cuidado  todos los adornos y los ganchitos para colgarlos al arbol.

Recuerdo cuando cada adorno que tenia en mi mano era un misterio para mi, y por cada uno le preguntaba a mi mamá, y yo como siempre echaba a correr mi imaginacion!.

Como añoro el ambiente de mi casa cuando el arbolito se armaba y decoraba!.

mis hermanas mas chicas se encaramaban por las sillas alrededor de la mesa donde nos sentabamos a comer, para tratar de opinar tambien mientras mi  hermano chico estaba en su mundo.

Despues de ver que no quedaban mas adornos; todos nos quedabamos mirando el arbolito junto a mi mamá y lo encontrabamos bonito, lo cual mi papá confirmaba como ley!

Con el tiempo aparecierón los árboles artificiales, las luces electricas y musicales que hicierón del árbolito, una nueva novedad; al crecer y mirar aquel árbolito; no sentía lo mismo porque el aroma del pinito natural ya no estaba.

Los años han pasado, mi madre sigue adornando el arbolito con aquellos cuidados adornos que tantas veces tuve en mis manos y me hacian pensar en una navidad feliz cuando era una niña!

Hoy tengo mi propio arbol, y al igual que yo mis hijos ayudan a adornarlo;

y… yo los miro recordando esas navidades de mi infancia cuando saliamos en busca de nuestro arbol de navidad.

Estoy tan agradecida a mi madre, por enseñarme el valor de tener un arbol de navidad en casa y por los gratos momentos que me permitio vivir cuando era una niña.

Una casa sin arbolito de navidad, para mi es una casa sin brillo porque le falta la luz que ilumina de amor nuestras vidas.

Un arbol de navidad nos recuerda que

Las campanas que ponemos en él significa las campanas de las ovejas,

Los bastoncitos; el baston del pastor,

Las lucecitas,velas y estrellas;  nos recuerdan a la estrella que aparecio cuando jesus nació.

Las ramas secas;  la corona de espina,

Los arboles siempre verdes significa vida y esperanza eterna

y el rojo: la sangre de cristo derramada por nosotros  en getsemaní.

Ojalá! el arbol de navidad esté brillando e iluminando sus hogares y sus vidas este diciembre!

Con amor

Marisol

foto: personal

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