COMO VIVI MI PRIMER MAMOGRAMA

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Hace unos meses, disfrute de una “Charla sobre la Salud”.

Fue una interesante clase, compartida por promotoras de la salud, sobrevivientes del cáncer de seno.

Eso me motivo a hacer una llamada, para concertar una cita, después de varios dias este fue el resultado, de mi primer mamograma.

Me encuentro en una sala de espera y escucho mi nombre, me levanto y camino hacia adentro, donde debo reemplazar mi ropa superior, por una bata que debo amarrar en el frente.

Me dicen, que espere en una salita. Estoy ahi, como cinco minutos sentada; observo a las mujeres que están ahí como yo; miro las paredes y la mesita con revistas populares.

Me tomo una mano con la otra, cierro mis ojos y pido a Dios que todo salga bien conmigo. Miro a las mujeres que estan sentadas a mi alrededor y una de ellas muy amable me sonrie!

Las veo, calladas y cabisbajas, mientras las observo, me pregunto, cuantas de ellas están ahí como yo para repetir examenes, y cuantas de ellas tendran tanto miedo como yo, de que aquel examen repetido, confirme la presencia de un nódulo maligno.

y reflexiono tambien, en lo valorable de esta experiencia de estar ahi sentada, porque tengo otra historia para contar.

Estoy pensando en eso, cuando me llaman de nuevo, para repetir el mamograma; me explican, que deben repetir ese examen, porque no tienen otras radiografias con que comparar.debido a que es mi primer examen de este tipo.

La radiologa me muestra lo que les preocupa de la radiografia. me explica todo el proceso, y le digo que siento mucho miedo, los ojos los siento humedos, y escucho la frase “Eso no la ayudara”. Le encuentro sentido a lo que me dice, y me pongo valiente,

El hacer las radiografias, es todo un arte, con cambios de aparatos para sacar las radiografias desde diferentes angulos, y asi poder encontrar, lo que piensa es “sospechoso”.

Cuando termina; sigo las instrucciones, dadas anteriormente y vuelvo a la salita de espera; me encuentro sola, por un momento, y poco a poco aparecen las mismas mujeres que habia visto antes ahi.

En unos minutos, vuelve a aparecer la radiologa, y me explica algunas cosas y dice que el Dr. necesita un ultrasonido.

Camino hacia una salita oscura, veo la camilla que hay ahi adentro y dicen que me acueste.
Me ponen un gel y al igual que los ultrasonidos para embarazadas, asi mismo el aparatito, se mueve en un lado superior de mi cuerpo. vuelvo a cerrar los ojos y le pido a Dios que no encuentren nada. Despues de unos diez minutos, no encuentran nada.
Llega el Dr. y el proceso se repite, por otros minutos; hasta que me confirma que no encuentran nada.
Le doy las gracias, me sonríe amablemente y se va!

En ese momento, toda la angustia, la preocupación, la tensión, salen de mi mente y mi cuerpo y siento un alivio increíble en todos los sentidos.

En ese momento todo esta bien, siento que tengo una oportunidad mas de disfrutar y agradecer a Dios una vez mas, por escucharme.

Me levanto de ahí y salgo caminando aliviada y viendo todo diferente, a la gente la veo mas amable, porque mientras camino hacia afuera, algunas me miran a la cara, para tratar de adivinar los resultados, y veo que me sonríen, porque saben por mi expresión, que todo está bien.

Nuevamente una lección aprendida, no dejar de hacernos esos examenes, que tanto asustan a la mayoría de nosotras, las mujeres.

Nuestra salud es lo más importante, los examenes de rutina anuales benefician nuestra vida. Somos valiosas, tenemos muchas oportunidades; tenemos personas que  nos aman a nuestro alrededor y por ellos debemos cuidarnos.

Ojala!… uds. nunca tengan miedo, de hacer estas cosas!

Les invito a leer sobre mi otra experiencia tambien, en este link!…

Cuando el futuro depende de un examen

Que tengan un lindo dia!

Marisol

Foto:  http://www.sxc.hu

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